Pequeña por su tamaño, grande por su potencia, la piedra de espinela se presenta en diferentes colores que le confieren a cada una propiedades y virtudes propias. Si bien estas características se asemejan a las de las gemas de colores similares, la espinela resulta, en general, mucho más poderosa. Su variedad roja, en particular, ofrece piedras de coraje y fuerza extremadamente potentes en litoterapia.
Características de la espinela
Propiedades mineralógicas
Su color púrpura y su morfología atípica hacen que la espinela se confunda a menudo con el rubí o la turmalina. Sus variedades de tonalidades dependen de su contenido en cromo, hierro y vanadio. Estas piedras se encuentran con mayor frecuencia en rocas magmáticas o calizas, o cerca de un yacimiento de rubíes.
| Grupo | Espinela u óxidos |
| Sistema cristalino | Cúbico |
| Composición química | Aluminato de magnesio, Mg (Al2O4), posibles inclusiones de hierro |
| Colores | Rojo, rosa, violeta, naranja, amarillo, azul, verde oscuro, negro o incoloro |
| Densidad | 3,5 |
| Dureza | 8 |
| Transparencia | Puede ser transparente o translúcido |
| Brillo | De aspecto vítreo |
| Forma | Octaédrica (espinela roja), cristales en bruto de formas variadas: granos, agregados granulares |
| Yacimientos | Afganistán, Tailandia, Sri Lanka, Estados Unidos, más raramente en Alemania (Selva Negra), Italia (cerca del Vesubio), Suecia y Birmania |

¿De dónde viene el nombre “espinela”?
Contrariamente a lo que se podría pensar, “espinela” es un nombre de género masculino en francés, y de origen incierto. Etimológicamente, provendría del latín spina o spinella, que significa “pequeña espina”, debido a sus aristas puntiagudas. Otras fuentes atribuyen su origen al griego spítha, que puede traducirse como “chispa”.
Durante mucho tiempo, esta denominación se empleó para designar al rubí. En ciertos textos del siglo XVI, la espinela también aparece bajo el nombre de “piedra de Balas“. En la Antigüedad romana, las piedras del mismo color se confundían entre sí. Por ello, no era raro oír a los romanos referirse a la espinela como “carbunculus“. En Birmania, también se le conoce como “anyan nat thwe“, que significa “tallada por los espíritus”.
Historia y orígenes de la espinela
En la alquimia china o en ciertas tradiciones indias, la espinela, particularmente la espinela roja, está asociada a la energía vital naturalmente activa en el ser humano. En Malasia, esta misma piedra era muy utilizada por los curanderos y durante ritos iniciáticos, gracias a sus virtudes protectoras.
La espinela más antigua fue descubierta en una tumba budista cerca de Kabul y data del año 100 a. C. Espinelas azules que datan del año 51 a. C. al 400 d. C. también fueron halladas en Inglaterra.
La espinela es una piedra de coraje, de velocidad y de potencia. La espinela roja es una variedad común muy buscada, tanto por su belleza deslumbrante como por sus propiedades revitalizantes. El más pequeño cristal natural de espinela puede resultar extremadamente poderoso.
Las primeras alusiones a la espinela en la literatura datan del siglo XVI. En la Antigüedad, este mineral se extraía de minas del norte de Afganistán (más concretamente de las minas de Badakhshan). Marco Polo, el ilustre explorador, lo describe en su diario de viaje. Las espinelas rojas pertenecían entonces exclusivamente al rey del país y servían como obsequios destinados a otros reyes o a personas de renombre. Estas piedras, símbolos de éxito, representaban una verdadera riqueza para el país, aunque seguían confundiéndose con el rubí. La mayoría de los minerales que podemos encontrar hoy en día en ciertos museos o colecciones reales provienen seguramente de Afganistán.
El “Tributo del Mundo“, piedra de 352 quilates, se encuentra en el Buckingham Palace. El British Museum, por su parte, posee una espinela prestigiosa de 520 quilates procedente de Birmania, que habría sido sustraída al Emperador de China por tropas inglesas en el siglo XIX. Otras dos de estas piedras notables forman parte de las gemas que componen la corona de Inglaterra: el rubí de Tamerlán (o Timur) y la Piedra del Príncipe Negro, transmitidos por Ana de Bretaña. Enrique II embelleció más tarde esta corona con una tercera joya de 241 quilates, lo que valió al conjunto el nombre de los “Tres rubíes de la corona”. Por último, la diadema que perteneció a la reina Catalina, adornada con una piedra preciosa de nada menos que 414 quilates, se cuenta actualmente entre las obras expuestas en el Palacio de las Armaduras de Moscú.
En el siglo XIX, la espinela se distingue oficialmente del rubí gracias al mineralogista y físico Jean-Baptiste Louis Romé de L’Isle, lo que marca también su introducción oficial en gemología. Tallada por artesanos, se utiliza entonces como ornamento en prendas de vestir o para confeccionar joyas. En la misma época, sus propiedades magnéticas son utilizadas por los marineros para fabricar brújulas. Esto les permitió también concebir mapas donde representar sus recorridos y descubrimientos, lo que marcó el inicio de la cartografía.
Propiedades y virtudes de la espinela en litoterapia
Virtudes y beneficios físicos
La energía de la espinela roja es excepcional (ciertos cristales de menos de tres milímetros pueden resultar diez veces más potentes que un cristal natural de granate piropo de un centímetro de diámetro) y puede otorgar una fuerza física increíble. Como las demás piedras rojas, este tipo de mineral está poco indicado para personas coléricas, hipertensas o autoritarias.
La espinela negra es una piedra de protección igualmente poderosa. Actúa como un verdadero escudo energético y protege contra maleficios u otras maldiciones. Sus propiedades magnéticas también permiten utilizarla en la fabricación de brújulas para orientarse geográficamente en tierra o en el mar. También resultan muy útiles contra las ondas electromagnéticas emitidas por ciertos dispositivos (Wi-Fi, teléfonos móviles, ordenadores, etc.).
Estas dos variedades de espinela, en particular, también tienen la capacidad de aliviar las afecciones óseas y articulares. Sus virtudes protectoras permiten igualmente protegerse de las lesiones, atenuar sus consecuencias así como las hemorragias. La espinela también protege del contagio de virus y, por lo tanto, de ciertas enfermedades contagiosas.
La espinela permite la relajación generalizada y el desbloqueo de los “nudos” presentes a nivel corporal. Reequilibra las energías y el funcionamiento del organismo en su conjunto, mejorando en particular la circulación sanguínea y el sistema cardiovascular. Por lo tanto, resulta beneficiosa para la mayoría de los órganos (próstata, riñones, corazón, pulmones, etc.) y molestias físicas (piernas pesadas, etc.). Además, reduce los efectos del estrés (temblores, náuseas, migrañas, fiebre, etc.).
Virtudes y beneficios psíquicos
La espinela roja es una piedra que prodiga fuerza y coraje a quien la lleva. Sus energías favorecen la confianza en uno mismo, la capacidad de afrontar el día a día y de mover cielo y tierra para alcanzar sus objetivos. Esta piedra está particularmente indicada para personas sensibles, para quienes la vida cotidiana puede ser un peso difícil de soportar. También resulta especialmente útil para las personas que tienen dificultad para organizarse, o incluso que padecen fobia administrativa. En términos generales, es una piedra de anclaje que ayuda a mantener los pies en la tierra y a poner orden en su vida.
La espinela violeta permite tener hermosos sueños y favorece un mejor sueño. También se muestra particularmente beneficiosa para las personas que sufren de insomnio. Utilizada durante las meditaciones, es también favorable a la introspección y a la intuición.
Las espinelas (particularmente en las personas del signo de Tauro) pueden alejar la tristeza y los pensamientos negativos dirigidos hacia uno mismo o hacia los demás. De manera general, son piedras propicias a los sentimientos de amor y de bienestar, que también pueden ayudar a revelar los sentimientos. De la misma forma, sostienen la confianza y la fidelidad otorgadas a los demás. Asimismo, la espinela facilita el perdón, aleja los rencores y atenúa la ira. Permite así el retorno a la calma y a la serenidad interior.
Este mineral también puede favorecer la relajación frente al estrés o ciertos estados como la depresión. Ayuda a tomar distancia ante las situaciones y permite cierto desapego respecto a ellas.
¿Cómo utilizar la espinela en litoterapia?

Las diferentes variedades de esta piedra se distinguen por su color. La espinela violeta, comparable a la amatista en términos de propiedades, puede emplearse de la misma manera que esta, pero es mucho más potente. La espinela azul violácea es, por su parte, semejante a la tanzanita, pero un poco menos potente que esta piedra. La espinela negra, por su lado, ofrece las mismas características que la turmalina negra. No obstante, es más adaptada y potente para protegerse de las energías negativas. Por último, la espinela roja (también conocida como ceilanita), a menudo emparentada con el rubí, presenta propiedades energéticas más notables. En cualquier caso, estas variedades de piedras se encuentran en diversas formas y pueden ser objeto de múltiples usos.
A menudo se utilizan las piedras pulidas o rodadas de espinela durante tratamientos energéticos, dejándolas actuar sobre diferentes zonas del cuerpo (la espinela violeta a nivel de la frente, la espinela azul a nivel de la garganta, la espinela roja a nivel del corazón o sobre los órganos genitales, etc.). Según sus necesidades, también se puede llevar las piedras de pequeño formato encima (en un bolsillo, un bolso, etc.) el tiempo necesario. El hecho de sostenerlas en la mano con conciencia también permite aprovechar sus beneficios energéticos. La espinela puede ser también muy beneficiosa durante una sesión de meditación.
Las piedras más bellas pueden servir para la fabricación de suntuosas joyas, símbolos, además de los beneficios energéticos de estas gemas, de potencia y riqueza. Los grandes cristales de espinela, por su parte, pueden utilizarse como ornamento en una estancia, difundiendo al mismo tiempo sus fabulosas energías. Finalmente, los elíxires de piedras a base de espinela, combinados o no con otros minerales, constituyen excelentes aliados contra numerosas dolencias físicas o psíquicas.
Chakras, piedras y signos astrológicos asociados a la espinela
¿A qué chakras está asociada la espinela?
Si bien la espinela es conocida por equilibrar los cuerpos físicos y energéticos, el color que presenta un mineral lo vincula más específicamente a un chakra que a otro.
Así, la espinela violeta actúa particularmente a nivel del chakra del tercer ojo, y las espinelas negra y roja sobre el chakra raíz. Las piedras naranjas son aún más activas sobre el chakra sacro, y las piedras amarillas sobre el chakra del plexo solar. Por último, la espinela azul, según la intensidad de su color, corresponde al chakra de la garganta (para las piedras más oscuras) o al chakra corona (para las más claras).
¿Qué piedras asociarle?
Según su color y el efecto energético esperado, la espinela puede asociarse a muchas otras piedras, de tono diferente o similar. En efecto, esta gema presenta a menudo las mismas propiedades que los minerales de color idéntico, pero puede resultar más o menos potente energéticamente, lo que permite la mayoría de las veces multiplicar sus beneficios. Las piedras de color diferente le son complementarias.
Principalmente, la espinela puede asociarse a las piedras violetas (amatista, kunzita, fluorita, etc.), a las piedras rojas (granate piropo, rubí, jaspe rojo, etc.), y a las piedras negras o marrones (obsidiana, ónice, turmalina, shungita, etc.). Las piedras azul oscuro (ojo de halcón, labradorita, azurita, sodalita, zafiro, etc.), azul claro (aguamarina, calcedonia, amazonita, turquesa, etc.) o también las piedras amarillas (calcita, ámbar amarillo, citrino, ojo de tigre, etc.) o naranjas (piedra del sol, etc.) también pueden utilizarse con ella.
También se puede combinar la espinela con otras piedras mineralógicamente similares como el circón, la magnetita o el corindón. El cristal de roca, por otra parte, es un imprescindible y puede asociarse a la espinela como a todas las demás piedras.
¿Qué signos astrológicos corresponden a las espinelas?
La espinela conviene particularmente a los signos de tierra y que presentan caracteres fuertes. La ceilanita (espinela roja) conviene perfectamente a Aries, a Escorpio y a Tauro. Asimismo, resulta beneficiosa para toda persona que necesite anclaje o que carezca de confianza en sí misma. La espinela negra, por su parte, corresponde a Tauro y a Leo.
¿Cómo purificar y recargar una espinela?
La espinela se limpia y se purifica generalmente en contacto con agua destilada con sal.
Generalmente bastante oscura, puede recargarse en energía sobre un conjunto de cuarzo o en contacto con la luz solar.

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