Conocida también con el nombre de zoisita azul, la tanzanita es una piedra del espíritu y de la elevación del alma. Suave y poderosa a la vez, sublime por su color azul más o menos violáceo, la tanzanita es muy apreciada en joyería. Esta piedra preciosa procedente de Tanzania es más rara que el diamante y de gran valor. Estas son sus numerosas propiedades y virtudes en litoterapia.
Características de la tanzanita
Propiedades mineralógicas de la tanzanita
Las propiedades físicas y químicas de esta piedra azul son idénticas a las de la zoisita. La tanzanita en bruto procede de metamorfismo o de pegmatitas que datan de varios millones de años. En estado natural, se presenta con facetas en forma de prisma estriado, en vetas de gneis. Su color es entonces gris-marrón, y solo una vez calentada a 500° y más exhibe sus magníficos tonos azulados.
| Grupo | Silicatos |
| Sistema cristalino | Ortorrómbico |
| Composición | Silicato de calcio y aluminio |
| Colores | Azul violáceo, violeta azulado |
| Densidad | Entre 3,2 y 3,4 |
| Dureza | Entre 6,5 y 7 |
| Transparencia | Transparente a translúcida |
| Brillo | Vítreo, nacarado |
| Forma | Cristales, agregados radiantes y compactos |
| Yacimientos | Principalmente en Tanzania, más raramente en Austria, Suiza, Italia, Estados Unidos |

¿De dónde proviene el nombre Tanzanita?
El nombre de la tanzanita tiene su origen en su descubrimiento en Tanzania, en la región del monte volcánico del Kilimanjaro. Es, aún hoy en día, uno de los pocos lugares donde se encuentra, más concretamente en la zona de Arusha. Su primera denominación geológica fue zoisita y data de 1805. Esta denominación le fue atribuida por el gemólogo Abraham Gottlob Werner en homenaje a Sigmund Zois, científico y mecenas de las artes.
En 1967, sus características mineralógicas tan particulares le valieron ser rebautizada como zoisita azul. Solo más tarde algunas piedras de tanzanita fueron presentadas y analizadas en el Gemmological Institute of America (GIA) de New-York, que admitió que este tipo de piedras preciosas era una variedad hasta entonces desconocida de zoisita. Finalmente fue el bisnieto de Louis Comfort Tiffany, de la célebre firma de joyería Tiffany & Co, quien dio su nombre a la piedra tanzanita.
Historia y orígenes de la tanzanita
Piedra del jinete, las tanzanitas están asociadas a las civilizaciones de hombres a caballo que vivían entre Tanzania y Kenia. Estos hombres eran conocidos por su rigor y orgullo, dominando al común de los mortales y viendo más allá de las apariencias físicas. Así, en aquella época, la tanzanita correspondía a una cierta visión del mundo, más elevada y lejana, tanto en sentido literal como figurado. Además, el significado de este mineral está fuertemente impregnado de una dimensión ligada a la elevación espiritual, la altura moral y la búsqueda de la perfección.
Otra leyenda cuenta que la tanzanita en bruto habría aparecido tras violentas tormentas en las colinas de Merelani, no lejos del monte Kilimanjaro. Estas piedras de color gris-marrón en su origen habrían sido descubiertas por pastores a su regreso a las tierras devastadas. Más tarde descubrieron que las tanzanitas cambiaban de color al estar expuestas a los fuegos de la sabana: tienden entonces hacia el azul magnífico que constituye su particularidad, pudiendo a veces aproximarse a la tonalidad de una esmeralda.
En el seno de las tribus masái, el color azul era objeto de una simbología sagrada de felicidad y prosperidad. Era habitual ofrecer cuentas y vestimentas de ese color a las madres que acababan de dar a luz. Esta piedra semipreciosa se convirtió también en moneda de cambio para estos pueblos, ya que la mayor parte de su comercio provenía de su explotación en las minas situadas en sus tierras. Pero esta piedra fina extraída de las profundidades de la tierra sigue siendo aún más rara que el diamante, y sus yacimientos son escasos. Por ello, el precio de la tanzanita es, a día de hoy, todavía bastante elevado.
Una de las particularidades de esta gema es ser birrefringente, es decir, que el rayo de luz que penetra en ella se divide en dos rayos. El paso de un rayo de luz a través de la piedra se ve así multiplicado y ofrece un brillo notable. Tricróica, su color cambia según el ángulo de la luz.
Virtudes y propiedades de la tanzanita en litoterapia

Propiedades y beneficios físicos
La tanzanita actúa principalmente sobre la esfera cerebral y cognitiva: favorece la irrigación así como la dinamización de los intercambios químicos y eléctricos en el cerebro. Esto contribuye al desarrollo y al mantenimiento de las facultades intelectuales, y al buen funcionamiento de las aptitudes neurológicas en su conjunto.
Vinculada a los órganos superiores del cuerpo, esta piedra presenta virtudes a nivel de la vista, del oído y de la esfera otorrinolaringológica. La visión, la audición, el uso de la palabra y el aparato tiroideo pueden verse mejorados al contacto con esta piedra preciosa.
Además, la tanzanita ofrece también beneficios a nivel del estómago. Puede en particular aliviar ciertos dolores. Por último, favorece la regeneración del cuerpo en general, y mejora las conexiones celulares entre los distintos órganos.
La tanzanita también puede resultar muy beneficiosa contra ciertos problemas dermatológicos como el eccema, la psoriasis, etc. En general, embellece el aspecto de la piel al reafirmar la epidermis, y puede dar al cutis un tono más radiante.
Propiedades y beneficios psíquicos
La piedra de tanzanita estimula todo lo relacionado con el desarrollo de la creatividad: la imaginación, las capacidades de creación artística, en particular la composición musical y las aptitudes literarias. Favorece igualmente el acceso a planos superiores a través del sueño y de los sueños, así como las facultades intuitivas. Además, asegura noches de mejor calidad, reparadoras y apacibles.
Piedra de espiritualidad, la tanzanita es una piedra sutil que favorece la elevación del espíritu hacia las esferas celestes. Rechaza los instintos primarios para abrir el alma a lo divino y al saber universal. En ese sentido, se muestra particularmente propicia para la práctica de la meditación. La tanzanita ojo de gato aporta especialmente intuición y clarividencia.
En cuanto a la personalidad, la tanzanita es también una piedra vinculada a la realización personal. Favorece por ejemplo el paso a la acción al alejar la procrastinación y otras estrategias de evitación. Esta piedra puede también favorecer la expresión de la personalidad a través de la palabra, el sentido del humor, así como las capacidades de escucha.
La tanzanita es también particularmente propicia para la vivacidad mental y el desarrollo de la reflexión. Favorece el deseo de cultivarse y de aprender en todos los ámbitos. Agudiza la curiosidad intelectual y consolida la memoria. Paralelamente, otorga el impulso y los medios intelectuales para trabajar por la paz.
¿Cómo utilizar la tanzanita en litoterapia?
Las piedras talladas (o facetadas) y las piedras pulidas de tanzanita son muy útiles en sesión de litoterapia. Según el efecto deseado, basta con colocarlas durante cierto tiempo (según tu percepción) sobre el chakra correspondiente, llevarlas simplemente encima o sostenerlas en la mano unos instantes.
Las piedras de masaje o cantos rodados de tanzanita son también muy eficaces a nivel terapéutico. Están diseñadas de manera que permitan realizar movimientos de masaje relajantes y aún más beneficiosos en el plano físico y psíquico.
La tanzanita es también muy apreciada por las posibilidades que ofrece en joyería. Las gemas más grandes pueden montarse en anillos o colgantes, las más pequeñas en pendientes, pulseras, etc. Existen numerosas joyas en piedras semipreciosas y naturales de tanzanita. Con frecuencia son objeto de obsequios para ocasiones especiales, como un aniversario de boda.
Por último, los elixires de piedra a base de tanzanita resultan también muy eficaces en el plano físico y psíquico. Una vez preparados, aportan todas sus virtudes al ser ingeridos o aplicados localmente sobre la piel.
Chakras, piedras y signos astrológicos asociados a la tanzanita

¿A qué chakras corresponde la tanzanita?
La piedra de tanzanita es beneficiosa para la totalidad del cuerpo y de los centros energéticos. Sin embargo, corresponde especialmente a los chakras superiores, que son el chakra de la garganta, el chakra del tercer ojo y el chakra corona.
¿Qué piedras asociar a la tanzanita?
Se puede asociar la tanzanita con piedras de color similar como el zafiro, el topacio o la alejandrita. Sus vibraciones son complementarias y pueden ofrecer numerosos beneficios a nivel terapéutico. Esta piedra preciosa también puede utilizarse con piedras correspondientes al chakra de la garganta como el jaspe, la sodalita, el lapislázuli o la calcedonia. Estas piedras actúan sobre la expresión de la personalidad, las capacidades de escucha y de comunicación. Por último, las piedras vinculadas al chakra coronario también se asocian muy bien con la tanzanita. Juntas contribuyen a la armonización de las energías, al desarrollo de la intuición y de la creatividad. Puede tratarse, por ejemplo, de la amatista, del ojo de halcón, de la charoíta, de la howlita, o de la labradorita.
¿A qué signos astrológicos corresponde la tanzanita?
La tanzanita es una piedra del mes de diciembre. Sus vibraciones están particularmente en sintonía con las de las personas nacidas bajo el signo de Sagitario, de Acuario, de Géminis, de Piscis, de Aries y de Capricornio. Por supuesto, también aportará efectos beneficiosos a personas nacidas bajo otra estrella.
¿Cómo purificar y recargar una tanzanita?
En su entorno natural, la piedra de tanzanita se autorregénera al contacto con el agua de manantial, la tierra, la luz del sol o la de la luna. Utilizada en litoterapia, sin embargo debe ser objeto de cierto mantenimiento para liberarse de sus energías negativas. Así, puedes purificar una piedra de tanzanita con agua o con ácidos diluidos, e incluso bajo un poco de agua caliente jabonosa. El incienso amerindio es igualmente eficaz para limpiar la gema de sus energías.
Para recargarla, la tanzanita aprecia el calor (sus yacimientos se encuentran en regiones volcánicas, por lo que está acostumbrada a estar naturalmente expuesta a altas temperaturas). Por lo tanto, puede ser recargada a la luz del sol o a la de la luna, aunque esta última sea más suave. Por último, también es posible recargar piedras de tanzanita exponiéndolas algunas horas sobre un agregado de cuarzo o de amatista. Este método de recarga es mucho más lento pero muy eficaz con una geoda previamente recargada.

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