La fluorita (o fluorina) tiene la particularidad excepcional de adoptar todos los colores del espectro cromático. Gracias a sus facetas de arcoíris, no ha dejado de cautivar a los seres humanos a lo largo del tiempo. Hoy en día se utiliza tanto en litoterapia como en la industria óptica y en la joyería. En este artículo, descubre sus propiedades mineralógicas, su historia y sus virtudes y beneficios como piedra de cuidado.
Las propiedades minerales de la fluorita
Sus yacimientos son numerosos por todo el planeta, donde se aloja en filones de rocas graníticas. Compuesta de fluoruro de calcio, su cristalización es, con mayor frecuencia, cúbica y a veces también paralelepipédica. Sorprendentemente, son las impurezas las que le confieren su fama multicolor, pues, en estado puro, la fluorita es una piedra incolora y transparente.
| Grupo | Halogenuros |
| Sistema cristalino | Cúbico |
| Composición | Fluoruro de calcio |
| Colores | Cada color del espectro cromático |
| Densidad | 3,2 |
| Dureza | 4 |
| Transparencia | Transparente a translúcida |
| Brillo | Vítreo |
| Formas | Cristales cúbicos o paralelepipédicos |
| Yacimientos | Numerosos en Europa y por todo el mundo |

Las variedades de fluorita
La fluorita es una piedra muy extendida, pero posee algunas variedades específicas. La antozonita es una variante oscura, que va del violeta al negro y generalmente opaca. Fue estudiada, por primera vez, en Alemania en el siglo XIX. También se encuentra, en Francia, en varios yacimientos. La clorofana, originaria de Siberia, tiene la particularidad de emitir luz bajo el efecto del calor. Un fenómeno, que produce una impresión mágica, llamado termoluminiscencia. La itriofluorita, otra subcategoría, es especialmente rica en itrio, que ocupa entonces el lugar del calcio. La fluorita se mezcla fácilmente con otros minerales para formar nuevas combinaciones como la fluorbarita o la ratofkita.
Joyas y objetos de fluorita
Etimología
La fluorita debe su nombre al término latino «fluere», que significa flujo o fundente. La explicación proviene del ámbito de la metalurgia, en el que esta piedra se utiliza habitualmente como elemento ligante y para fluidificar las aleaciones. Fue el naturalista italiano Carlo Antonio Galeani Napione quien optó por este nombre a finales del siglo XVIII.
Historia de la fluorita
La multiplicidad de colores, fuente de fascinación
La fluorita ha ejercido, desde la antigüedad, una fascinación sobre los seres humanos por su gran variedad de colores. Su luminiscencia contribuye igualmente a su poder de atracción. Las primeras civilizaciones le atribuían virtudes simbólicas y la empleaban para elaborar objetos decorativos y joyas.
En China, la fluorita era un material propicio para las esculturas artísticas y se habría considerado un escudo protector contra los espíritus malignos. El Antiguo Egipto nos dejó vestigios de este mineral a través de cuentas, estatuas y otras representaciones figurativas. Los griegos, por su parte, hicieron con ella vasijas de colores y los romanos, vidrios.
Usos contemporáneos
El mundo moderno ve multiplicarse los usos de la fluorita, especialmente en el sector de la metalurgia. Se utiliza, de forma intensiva, para producir ácido fluorhídrico y fluoruro de aluminio. Esta piedra también se emplea en el proceso de fabricación de instrumentos ópticos. Posee, en efecto, propiedades consideradas superiores a las de los vidrios tradicionales.
Paralelamente, su belleza y sus variados colores hacen de ella un mineral cuyas cualidades ornamentales están más que demostradas. En joyería o en decoración, la fluorita sigue cosechando un gran éxito a lo largo del tiempo. Por último, sus numerosas virtudes no han dejado de atraer la mirada de los especialistas en litoterapia.
Las propiedades de la fluorita en litoterapia

La fluorita simboliza la claridad de la mente. Fuerza de anclaje y de relajación profunda, organiza y optimiza el funcionamiento del pensamiento. La litoterapia le atribuye múltiples virtudes tanto en el plano físico como desde un punto de vista emocional y psicológico.
Los signos astrológicos de capricornio y piscis están especialmente vinculados a las vibraciones de este mineral. Refuerza la estabilidad y la solidez de estas personalidades y mejora su clarividencia.
El chakra por excelencia de la fluorita es el chakra de la garganta. Simboliza la comunicación, la expresión de uno mismo, de sus necesidades y de sus límites. Así, la fluorita influye en la capacidad de identificar, formular y transmitir los mensajes esenciales. Contribuye igualmente a favorecer la interpretación clara y serena de los acontecimientos y a aumentar la capacidad de discernimiento.
Virtudes contra los males de origen físico
Una aliada para los huesos
La fluorita ejerce una acción positiva sobre el conjunto del sistema óseo. Su poder vibratorio entra en resonancia con los huesos y viene a reforzarlos. La litoterapia le atribuye la capacidad de flexibilizar las articulaciones, de aumentar su resistencia y su longevidad. Por ello, constituye un remedio complementario oportuno para favorecer la lucha contra la osteoporosis.
Para una respiración liberada
El sistema respiratorio superior se beneficia enormemente de las virtudes benéficas de la fluorita. Ayuda, en efecto, a curar las infecciones de la garganta y de la nariz como la fiebre del heno. Fluidifica las mucosas y despeja los senos nasales. En consecuencia, el uso de esta piedra mejora el funcionamiento de los pulmones y la respiración de forma global.
Una piel en perfecta salud
La fluorita es también un recurso predilecto contra las afecciones de orden dermatológico, tales como el acné, la psoriasis o incluso las verrugas. Su poder cicatrizante acelera la reabsorción de las heridas. Equilibra la epidermis y mejora la elasticidad y la regeneración de la piel.
Virtudes contra los males de origen psíquico y psicológico

Fuente de concentración
En litoterapia, la propiedad central de la fluorita se articula en torno a la concentración. Los expertos en la materia han observado la asombrosa facultad de esta piedra para clarificar la mente y los pensamientos. Al contacto con sus vibraciones únicas, la niebla psíquica se disipa para dar paso a la clarividencia. Ayuda a tomar las decisiones acertadas. Es también una piedra ideal para practicar la meditación.
La calma y la estabilidad
Esta piedra tiene por efecto reducir los síntomas del estrés al difundir una sensación relajante. Aleja los pensamientos negativos e instala la calma interior. La fluorita es también una piedra de estabilidad. Al poner orden en las actividades mentales de quien la utiliza, favorece un anclaje positivo y sólido de la consciencia.
Una armonía global
La fluorita es un mineral fuente de armonía y de alegría. Combinando propiedades de apaciguamiento, de centrado y de equilibrio, lleva de manera natural al cuerpo y a la mente a encontrar su estado de ósmosis ideal. Desde una perspectiva holística, las energías circulan entonces favorablemente y limitan los bloqueos y posibles males.
Piedra de aprendizaje
Gracias al conjunto de sus propiedades, la fluorita es una excelente elección para favorecer el aprendizaje y la apertura a nuevos conocimientos. Es fuerza de creatividad, de concentración y de claridad intelectual. Ayuda a encontrar la calma mental necesaria para la integración de los conocimientos y su utilización óptima.
¿Qué piedras asociar a la fluorita?

Algunos beneficios de la fluorita se multiplican cuando se asocia con otros minerales. En combinación con la amatista, genera un estado mental ideal para la concentración. Para las personas en busca de apaciguamiento, sus efectos se magnificarán con una asociación a la cornalina, que ayuda también a limitar las rumiaciones. Para mayor clarividencia y con el fin de abrir las puertas de la intuición, es en comunión con el lapislázuli como se revelarán las virtudes maximizadas de la fluorita.
¿Cómo purificar y recargar la fluorita?
Tus piedras se descargan con su uso y, para seguir obteniendo de ellas todos los beneficios, debes purificarlas y recargarlas con regularidad. La fluorita no es una excepción. Debe pasar así por un ritual de limpieza y purificación antes de ser recargada.
Para purificarla, basta con colocar la piedra sobre un lecho de sal gruesa durante unas horas. También puedes utilizar la fumigación con inciensos. A continuación, podrás efectuar su recarga de manera natural mediante una exposición prolongada a la luz del sol o de la luna.






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