La meditación es un arte milenario que encontramos en numerosas religiones (budismo, hinduismo, islam, cristianismo…) y en muchas prácticas mentales, espirituales o curativas (yoga, medicina holística, tantra…). Para quien la practica, consiste en fijar la atención en un objeto, exterior o interior, físico o psicológico, con el fin de alcanzar un estado alterado de conciencia.
Hay muchas maneras de meditar: las técnicas varían según el objeto, el fin que se persigue y la tradición en la que se inscribe la práctica. Para hacerte una idea rápida de toda esa variedad, puedes consultar, por ejemplo, este artículo (en francés).
Los beneficios de la meditación son muchos. Permite alcanzar un estado de relajación profunda, agudiza la mente y mejora la concentración, el bienestar físico y la salud mental en general, al tiempo que reduce emociones dañinas como el estrés, la ansiedad o la depresión. Varios estudios científicos han demostrado, además, que la práctica de la meditación tiene un efecto real y medible tanto en el cuerpo como en el cerebro.
Meditación y litoterapia

Por supuesto, puedes meditar con tus piedras. El trabajo en litoterapia suele ir de la mano de alguna forma de meditación. Algunos litoterapeutas incluso sitúan este arte en el centro de su práctica, mientras que otros prefieren limitarse a insistir en lo importante que es estar relajado y concentrado durante las sesiones de sanación.
Antes de presentar las piedras que facilitan la meditación, conviene hacer una primera observación: puedes meditar con cualquier piedra o cristal. Fijar la atención en un mineral es, de hecho, una forma excelente de practicar la meditación y la litoterapia al mismo tiempo.
En este artículo veremos qué piedras te ayudarán a meditar, a suspender el flujo de pensamientos y a practicar la autoobservación meditativa, además de algunos ejercicios de meditación con piedras y cristales de litoterapia que puedes hacer en casa, ¡y hoy mismo si te apetece!
Las mejores piedras para la meditación
El cuarzo cristal de roca
El cristal de roca es la piedra maestra de la litoterapia. Favorece la circulación de la energía y la clarividencia, y disuelve los bloqueos. Es también una piedra excelente para meditar. Un buen ejercicio de meditación consiste en concentrarte en su energía y visualizar cómo circula por tu cuerpo.
La amatista
La amatista es una piedra excepcional en muchos aspectos. Reguladora del sistema nervioso en su conjunto, es además un apoyo excelente para la meditación y la concentración.
La azurita
La azurita es otro mineral especialmente recomendado para favorecer la meditación. Facilita el conocimiento y estimula la concentración.
¿Cómo meditar con los cristales de litoterapia?
Para meditar con tus piedras y cristales, puedes sencillamente centrarte en el mineral, concentrándote en la energía que desprende mientras lo sostienes en el hueco de la mano, o bien colocarlo frente a ti e imaginar que penetras en el interior de la piedra y te fundes con ella.
Los litoterapeutas que dan mucha importancia a la meditación te invitarán a meditar de este modo antes de pedirle a la piedra lo que deseas que te aporte.
Un ejercicio propuesto por Philip Permutt consiste en sostener un cristal de roca en cada mano y visualizar cómo la energía que desprenden va llenando tu cuerpo. Puedes imaginar que esa energía irradia a lo largo de los brazos y luego se extiende por la cabeza, el pecho y el corazón. Después la sentirás bajar hacia el vientre y recorrer las piernas, hasta la punta de los dedos de los pies.
Cuando todo tu cuerpo esté bañado por la energía de los cristales, podrás permanecer varios minutos en ese estado de calma reparadora y dejar que se disipen todas las sensaciones o sentimientos negativos que te perturban.
Luego, una vez alcanzado el estado de relajación y bienestar que buscabas, solo te quedará recuperar poco a poco la conciencia de tu cuerpo, abriendo lentamente los ojos y prestando atención a todas las sensaciones que van despertando.
Para terminar
Estos pocos ejemplos de técnicas de meditación con piedras no tienen por qué limitarte, claro está. Si utilizas otras, o conoces piedras que te ayudan especialmente a meditar, no dudes en compartirlas dejando un comentario. En cualquier caso, esperamos que en esta página hayas encontrado información útil y ejercicios de meditación que te apetezca poner en práctica.
Meditar con piedras es una práctica de bienestar complementaria, no un tratamiento. No sustituye en ningún caso la atención de un médico o de un psicólogo: si el estrés, la ansiedad o el ánimo bajo te desbordan, consulta con un profesional de la salud.

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