El elixir de piedras es un agua pura, cargada con las propiedades de minerales seleccionados por sus beneficios. Estos remedios naturales contribuyen al cuidado de los males psíquicos y fisiológicos. Favorecen la armonía y el equilibrio global, pero también pueden dirigirse a trastornos específicos. Descubra los orígenes, virtudes y usos de los elixires de cristales.
En este artículo, veremos cómo elaborar su propio elixir de manera segura, en función de la forma en que desee aplicarlo. Para una aplicación externa, podrá dejar infusionar las piedras en agua purificada. Para una ingesta, deberá, por el contrario, preparar aguas de vida evitando que los minerales entren en contacto con la poción elaborada. De este modo, no correrá el riesgo de intoxicarse al utilizar piedras que contengan elementos tóxicos.
Los orígenes de los elixires
El arte del cuidado por las piedras hunde sus raíces en épocas lejanas, un tiempo en el que la conexión del ser humano con la naturaleza era algo natural. Los poderes vibratorios y curativos de los cristales se revelaron, en particular, a través de las filosofías de las civilizaciones asiáticas. La creación de los elixires de piedras resuena con los fundamentos del ayurveda y de la medicina holística china.
Con un modo de acción ligeramente diferente al de la piedra tradicional, la litoterapia atribuye a estas preparaciones beneficios fisiológicos y psicológicos poderosos sobre el ser humano. Equilibran los chakras, dinamizan la energía y favorecen un bienestar global. Se distingue el agua de piedra —o agua de gema— del elixir propiamente dicho. La diferencia está ligada a la duración de conservación prolongada del elixir, que contiene alcohol.
El espectro de acción de los elixires
Los chakras
Los elixires de cristales poseen un poder de equilibrado de los chakras. El cuerpo contiene 7, asociados a los 7 colores del arcoíris y vinculados a las 7 notas musicales. Se denominan chakra raíz, chakra sacro, chakra del plexo solar, chakra del corazón, chakra de la garganta, chakra del tercer ojo y chakra corona. Estos puntos estratégicos del cuerpo humano constituyen centros de energía cuya vibración actúa sobre los órganos, la salud y el bienestar en general. Algunos chakras pueden sufrir un desequilibrio, por una activación excesiva o insuficiente. Los elixires de piedras contribuyen a regular la actividad de los chakras para favorecer una mejor salud.
Equilibrio y armonía
La litoterapia promueve el uso de los elixires de piedras con un objetivo de equilibrio global y de armonía de los seres. La vibración de los cristales entra en resonancia con el sistema energético desde un punto de vista tanto fisiológico como espiritual. Mediante sus acciones, los elixires favorecen la circulación de las fuerzas vitales entre las partes del cuerpo y aportan un anclaje reestructurante.
Activación de las energías
Las piedras, utilizadas en litoterapia, son conocidas por su poder vibratorio. Extraídas mediante técnicas probadas, estas propiedades se difunden, a través de los elixires, por los circuitos del cuerpo. Van a sanar las zonas que más lo necesitan. Los elixires de piedras tienen un valor energético que les permite dinamizar los chakras y, también, los órganos debilitados. De esta forma, el dinamismo global de la persona resulta optimizado.
¿Por qué privilegiar el uso de las aguas de piedras?
Un uso sencillo y rápido
Nuestros estilos de vida nos obligan, a menudo, a robar tiempo al día a día para cuidarnos. Utilizar un agua de piedra constituye una opción muy práctica y rápida de poner en marcha. Deslizar unas gotas bajo la lengua, cada mañana, es una rutina que se adopta enseguida. Los frascos también son discretos y fáciles de llevar a todas partes consigo.
Favorecer el consumo de agua
Todos los médicos recomiendan una buena hidratación diaria. Integrar el consumo de agua de gema en los hábitos contribuye, por lo tanto, a una buena salud en general.
Maximizar los poderes de las piedras
Los elixires tienen además una ventaja considerable por su modo de administración. Pueden aplicarse sobre la piel, o ingerirse directamente, por gotas o por vasos enteros. Sus virtudes van así a actuar lo más cerca posible de sus necesidades con una eficacia multiplicada. El cuerpo está compuesto mayoritariamente por agua, lo que favorece también la resonancia entre nuestros órganos y las vibraciones de los cristales en forma líquida.
Los elixires de piedras: modo de empleo

Para un uso eficaz y seguro, lo más prudente es optar por elixires elaborados por profesionales. Al confiar en especialistas, se beneficiará también de su experiencia y de sus consejos acertados. También puede preparar usted mismo sus aguas de piedras personalizadas, gracias a algunas nociones y recomendaciones.
Para ello, veremos primero cómo preparar un elixir para ingerir, evitando todo contacto entre las piedras y el agua que beberá. Después, veremos cómo elaborar un elixir para una aplicación externa, sobre una piel sana y que no presente ninguna herida. Estos dos métodos le permitirán beneficiarse de todas las propiedades de las aguas de piedras, sin correr ningún riesgo.
En ambos casos, la primera etapa de la preparación de su elixir consiste en seleccionar las piedras apropiadas. Consulte sus propiedades y beneficios para saber qué piedras y asociaciones de piedras son las más eficaces. Para un resultado ideal, el cristal elegido debe ser purificado y recargado antes de iniciar el proceso.
Preparar un elixir de piedras para ingerir
Si desea ingerir elixires preparados en casa, utilice un método que evite todo contacto entre el agua y el cristal. Para ello, coloque la o las piedra(s) en una botella vacía, colocada a su vez dentro de un recipiente más amplio que contenga agua. Deje reposar la preparación durante varias horas, idealmente durante toda una noche. Podrá recoger después el agua que habrá infusionado sin contacto directo con las piedras. De esta manera, se beneficiará de las propiedades de la piedra sin correr el menor riesgo.
Preparar un elixir de piedras para aplicar de manera externa
Este segundo método le permite preparar un elixir para aplicar de manera externa, sobre una piel sana y sin heridas. Para ello utilice agua de manantial o agua filtrada y provéase de un frasco de vidrio. Coloque sus piedras en el frasco lleno de agua. Ciérrelo cuidadosamente y expóngalo a la luz del sol, o de la luna, durante varias horas. Su agua de gema está ahora lista para aportarle todas sus virtudes. Para una conservación prolongada, también puede añadir 1/3 de alcohol de 40°, coñac preferiblemente, y obtener, así, un elixir.
Un cuidado a medida
El recurso a las aguas de piedras permite concebir cuidados personalizados, adaptados a las necesidades específicas de cada uno. Para una preparación óptima, a realizar uno mismo o a encargar a un profesional, la selección de las piedras se hace en función de los males a tratar y de los beneficios esperados. Existen numerosas combinaciones de cristales, que abren el campo de las posibilidades y favorecen los enfoques de tratamiento a medida.
¿Cómo utilizar los elixires de cristales?
Los elixires destinados a un uso cutáneo pueden aplicarse sobre la piel, en función de los fines perseguidos y de las características propias de las piedras. Se recomienda dar toques sobre la piel o aplicar una compresa en lugar de rociarla. También puede mezclar agua de cristal con su baño, o realizar un baño de pies por ejemplo, en función de las afecciones que se busque tratar con su uso.
Los elixires para ingerir, por su parte, se administran mediante la toma diaria de gotas bajo la lengua. En cuanto a la posología, la cantidad debe ajustarse en función del producto elegido, según las indicaciones proporcionadas por el profesional. Por el lado de las aguas de piedras, los usuarios pueden beber hasta tres vasos pequeños cada día. Esto favorece también una buena hidratación que, en una visión holística, viene a reforzar el equilibrio del cuerpo.
Atención, peligro: las piedras a evitar
No todas las piedras son aptas para una administración en forma de elixir. Antes de crear su propia composición, asegúrese de que los elementos seleccionados no sean responsables de ninguna toxicidad, sea cual sea su modo de administración. Estos son algunos ejemplos de cristales a evitar absolutamente en versión líquida: malaquita, pirita, cinabrio, galena, rejalgar, sugilita, vanadinita, etc.
Algunos ejemplos de elixires y sus virtudes

Aguamarina
De color azul y símbolo del mundo oceánico, la aguamarina, en elixir, estimula el sistema endocrino y regula la producción hormonal. Favorece la circulación sanguínea y alivia los dolores.
Amatista
Ideal para una cura de desintoxicación, la amatista es un cristal que se presta idealmente a una administración líquida. Purificante, relajante, reconfortante, este elixir combate la ansiedad y el estrés aportando bienestar y relajación.
Cristal de roca
El cristal de roca es una elección óptima para apoyar la curación y la regeneración del cuerpo y del espíritu. Esta piedra actúa como un estimulador que activa la circulación de las energías y nutre la fuerza vital del cuerpo humano.
Granate
Símbolo de la energía, el granate es una piedra a menudo utilizada en forma de elixir. Dinamiza las pasiones, despierta la libido y reduce los síntomas de fatiga.
Lapislázuli
Opte por un agua de lapislázuli que le aportará la apertura y las capacidades de reflexión necesarias para una comunicación fructífera. Este elixir también le ayuda a afrontar las situaciones de cambio en un estado de serenidad.
Los elixires de piedras son maravillosas herramientas de cuidado y de terapia suave, sin efectos secundarios, y adaptados a sus necesidades. En contacto directo con sus chakras y su sistema energético, contribuyen a equilibrar su cuerpo para una salud óptima y un bienestar valioso. Siguiendo los métodos detallados en función del tipo de uso (para aplicar o para ingerir), se asegurará un uso óptimo y sin riesgo de estas maravillosas herramientas de litoterapia.



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