La celestina es una piedra muy apreciada por su color azul y su composición química. Utilizada en la industria azucarera, es aún más valorada en litoterapia. Asociada desde siempre a la pureza del cielo, la celestina es una piedra de sosiego con energías sutiles y espirituales, también conocida como la piedra de los Ángeles. Descubre las numerosas propiedades y virtudes de la celestina.
Características de la piedra celestina
Propiedades mineralógicas de la celestina
La celestina es un cristal rico en sales minerales, cercano a la baritina. Tiene su origen en las rocas volcánicas y otros medios hidrotermales, generalmente sobre otras piedras como la calcita, y de forma más o menos dispersa en rocas sedimentarias.
| Grupo | Sulfatos |
| Sistema cristalino | Ortorrómbico |
| Composición | Azufre, sulfato de estroncio, SrSO4 |
| Colores | Incoloro, de azul a malva, presencia de impurezas azul verdoso, rojo claro a parduzco o amarillo |
| Densidad | Entre 3,97 y 4 |
| Dureza | Entre 3 y 3,5 en la escala de Mohs |
| Transparencia | Transparente a translúcida |
| Brillo | Vítreo, nacarado o perlado |
| Forma | Cristales, geoda, nódulo, prisma alargado más o menos aplanado, más raramente en forma de tableta |
| Yacimientos | Austria, Reino Unido, Alemania, Brasil, México, España, Francia, Polonia, Canadá, Italia, Madagascar, Libia, Eslovaquia, Rusia |

¿De dónde viene el nombre «Celestina»?
La piedra celestina debe su nombre al griego «coelestis», que se traduce como «celeste», y al latín «caelestis», que significa «venido del cielo». Por ello, este mineral también recibe comúnmente el nombre de «piedra de los Ángeles».
Esta denominación también sería un homenaje al nombre de San Celestino, papa en 1294, honrado el día de la festividad de los Celestinos, antes de retirarse a una vida solitaria. Los romanos, por su parte, llamaban a esta piedra «Aqua-Aura», nombre actualmente reservado a ciertos cristales de roca modificados químicamente para conferirles un color azul.
Otros nombres derivados también se atribuyen a esta piedra preciosa, como coelestina, colestina, celestita, u otros menos conocidos: cliftonita, dioxinita, deschwegita, schutzita, sicilianita o estroncianita sulfatada.
Historia y orígenes de la celestina
La piedra celestina fue descubierta en 1797 en Madagascar por el mineralogista y químico alemán Martin Heinrich Klaproth. Un año después, su colega geólogo Abraham Gottlob Werner la catalogó y le confirió oficialmente el nombre que conocemos: celestina. Se eligió esta denominación en referencia a su color azul que recuerda al del cielo. En efecto, los primeros minerales de celestina eran azules.
La celestina es una piedra objeto de diversas simbologías y tradiciones. Ciertas civilizaciones le atribuyen un significado de unificación de la materia. Los griegos la asocian al poder divino, a la regeneración, a la sabiduría y a la prudencia. En el tarot, representa la piedra del juicio. Otras leyendas la consideran nacida del canto de los ángeles o la vinculan a las Pléyades.
Los alquimistas y magos de la Antigüedad ya utilizaban la piedra celestina por sus numerosas cualidades. En aquella época, solo los iniciados en las ciencias ocultas y el esoterismo poseían conocimientos sobre esta piedra, que permanecía desconocida para el resto del pueblo. Ampliamente difundido en la región mediterránea y en el mundo, el cristal se utilizaba entonces en todas sus formas: en estado bruto o sólido, en forma de esencia, de elixir, o incluso reducido a polvo.
La celestina se ha utilizado poco en joyería en el pasado. Se ha explotado sobre todo como mena de estroncio, especialmente como sal en diversos ámbitos industriales. Hoy en día, la celestina sigue siendo objeto de múltiples usos en litoterapia.
Virtudes y propiedades de la piedra celestina en litoterapia
Propiedades y beneficios físicos
La celestina posee virtudes relajantes. Así, puede permitir aliviar las tensiones y dolores físicos en general. Actúa de manera particular sobre los dolores dorsales, las migrañas, así como sobre los dolores abdominales en caso de menstruaciones dolorosas.
La piedra celestina es activa sobre afecciones que afectan a numerosos órganos. A nivel de la caja torácica, es beneficiosa para los pulmones y mejora la respiración, el asma y las infecciones pulmonares. Actúa igualmente sobre la esfera otorrinolaringológica, particularmente sobre los problemas oculares y auditivos como las otitis. A nivel de la garganta, actúa sobre los problemas de deglución o las amígdalas.
La vibración de este mineral resulta beneficiosa para todo el cuerpo y el organismo. Favorece una buena circulación de los líquidos linfáticos y de la sangre, lo que permite una mejor irrigación de los órganos y los tejidos. De este modo, la piedra celestina ralentiza el envejecimiento de los tejidos, facilita su regeneración y absorbe los nódulos. También ayuda a que las heridas cicatricen más rápidamente.
Por último, las celestinas son minerales que ejercen una influencia sobre la glándula tiroides. Actúan así sobre las hormonas, la libido y la fecundidad. La piedra celestina resulta también particularmente útil en caso de infertilidad, amenorreas, menstruaciones dolorosas o durante una menopausia difícil.
Propiedades y beneficios psíquicos
Piedra de dulzura en litoterapia, la celestina es particularmente beneficiosa para los niños o las personas vulnerables. Proporciona sosiego, paz y armonía interior, lo que contribuye especialmente a atenuar las tensiones, las crisis de angustia, y a reforzar el sentimiento de seguridad. Reduce asimismo las sensaciones de opresión o de estrés.
La celestina contribuye a reforzar la confianza en uno mismo, reduciendo especialmente los sentimientos de incapacidad de quien la lleva. También mejora la comunicación, elimina el miedo escénico u otros temores ante la toma de palabra en público.
Es una piedra natural propicia para las relaciones, ya sean amistosas, amorosas o profesionales. Permite evitar los conflictos y refuerza los sentimientos de amor y benevolencia hacia uno mismo y los demás. Permite así estar más disponible para sí mismo y para los otros.
La celestina actúa también sobre la mente y la creatividad. Está así vinculada a las artes y a la clarividencia. Favorece el imaginario y la expresión a través de la creación artística. Gracias a esta piedra muy útil en meditación, el acceso a una conciencia espiritual y a un sentimiento de paz se ve facilitado.
¿Cómo utilizar la celestina en litoterapia?

Es posible utilizar la celestina en sesiones de litoterapia o durante una meditación. Las piedras pulidas o rodadas son particularmente propicias para este fin. Así, una piedra rodada de celestina colocada sobre la garganta permitirá mejorar las capacidades de expresión y comunicación; otra ubicada a nivel del tercer ojo favorecerá más el acceso a planos superiores o la expresión de la creatividad. Del mismo modo, una piedra pulida o rodada de celestina colocada a nivel del corazón alineará el conjunto de los chakras del cuerpo.
Como en la Antigüedad, la celestina puede utilizarse para elaborar elixires o aguas de gemas. Estas preparaciones bebibles o aplicables sobre la piel permiten beneficiarse de todas las virtudes de los minerales.
La celestina es una piedra blanda que se presta menos a la confección de joyas en piedras semipreciosas y naturales. Sin embargo, existen diversos productos que permiten disfrutar de las vibraciones de los minerales: conjuntos de joyería en celestina, pendientes, colgantes, anillos, pulseras, etc.
Por último, los cristales brutos de celestina se encuentran en diferentes formas. Los más grandes pueden colocarse fácilmente en una habitación de la casa para difundir sus vibraciones apaciguadoras. Puede tratarse, por ejemplo, de un despacho, un dormitorio o una sala de terapia. Una geoda de celestina se utiliza frecuentemente como objeto de colección.
Chakras, piedras y signos astrológicos asociados a la celestina
¿Con qué chakras se asocia la celestina?
La celestina se asocia al chakra de la garganta, centro energético de la comunicación y la expresión auténtica. Corresponde igualmente al chakra del corazón, sede del amor y la compasión hacia uno mismo y los demás, así como al chakra del tercer ojo, vinculado a la mente, la intuición y las capacidades extrasensoriales.
¿Qué piedras asociar con la celestina?
En litoterapia, la celestina puede asociarse con piedras que presenten propiedades similares. Por ello, se privilegiarán las piedras que actúan sobre la mente, la intuición y el desarrollo de las capacidades extrasensoriales. Entre ellas se encuentran la amatista, la tanzanita o el larimar. Estas están vinculadas al chakra del tercer ojo y son generalmente de color violeta, aunque no exclusivamente. Este chakra incluye también piedras de azul oscuro como el ojo de halcón, la labradorita, la aventurina azul, la apatita azul, la azurita, la sodalita o el zafiro, pero también piedras amarillas como la calcita amarilla, la citrina o el ojo de tigre. La celestina también puede combinarse con piedras procedentes del mismo medio geológico. Es el caso de la pirita, la fluorita o el cuarzo rosa.
¿Con qué signos astrológicos se asocia la piedra de los ángeles?
Las vibraciones de la celestina son favorables para todos los signos, particularmente para aquellos que pueden mostrar un temperamento más rígido o falto de tolerancia. Por ello, esta piedra resulta especialmente adecuada para los signos de Piscis y de Acuario. También conviene más concretamente a los signos de Géminis y de Cáncer. Por supuesto, puedes beneficiarte de sus propiedades sea cual sea tu signo astrológico.
¿Cómo purificar y recargar la celestina?
Purificar la piedra
Una vez extraídas de su entorno de origen, las piedras pierden su capacidad de autorregeneración. Por ello, es importante proceder regularmente a la limpieza y purificación de las piedras. En lo que respecta a la celestina, puede purificarse mediante las vibraciones de un cuenco cantante o cuenco tibetano, por sahumerio con incienso o con salvia blanca. La celestina es una piedra que teme el agua.
Recargar la piedra
Después de haber sido purificadas, conviene recargar las piedras de energía. La celestina puede recargarse colocándola sobre una flor de la vida o exponiéndola a la luz de la luna durante la noche. Es una piedra clara que corre el riesgo de alterarse al contacto con la luz del sol.

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