También llamada piedra imán, la magnetita es un mineral dotado de un fuerte magnetismo que, en el plano físico y simbólico, se traduce en diversos fenómenos de atracción. Piedra de anclaje y de protección, su color negro la convierte en un excelente neutralizador apreciado por los sanadores. Descubre en este artículo las propiedades y virtudes de la magnetita en litoterapia.
Características de la magnetita
Propiedades mineralógicas de la magnetita
Rica en hierro (hasta un 72 % de su composición), este mineral está directamente ligado al magnetismo de la Madre Tierra y lo transmite a través de sus ondas de forma absolutamente perfectas. Los cristales de magnetita se distinguen fácilmente de los demás minerales por la singularidad de sus formas. Su cristalización favorece las buenas ondas.
| Grupo | Espinela. |
| Sistema cristalino | Cúbico, cristales libres o incluidos en la roca (octaedros y rombododecaedros). |
| Composición | Óxido de hierro, Fe₃O₄. |
| Color | Negro. |
| Densidad | 5,2. |
| Dureza | Entre 5,5 y 6,5. |
| Transparencia | Opaca. |
| Brillo | Metálico, mate, graso. |
| Forma | Octaedro, dodecaedro, macla. |
| Yacimientos | Numerosos y esencialmente en las minas de hierro: Escandinavia, Sudáfrica, Alemania, Brasil, Finlandia, Francia, Rusia (en los Urales), EE. UU., Canadá, Suecia, etc. |

Joyas y objetos de magnetita
¿De dónde viene el nombre «Magnetita»?
Etimológicamente, la magnetita debe su nombre al griego magnes, que significa “imán”. Los orígenes de esta denominación son supuestos y pueden ser diversos: podría tratarse de una referencia al monte griego Magnetos, donde se encontraba en abundancia, a la estación balnearia de Magnesia en Tesalia, o incluso a la ciudad de Magnesia en Asia Menor. Las magnetitas son sorprendentes y potentes imanes naturales.
Considerada como la piedra de Horus en Egipto, la magnetita era sagrada y se le atribuía la capacidad de equilibrar los movimientos de todo cuerpo celeste. Si bien este tipo de cristal se utilizaba en magia negra para atraer el amor o como amuleto de la suerte, hoy en día se le reconocen muchas otras virtudes.
Historia y orígenes de la magnetita
Fue en 1845 cuando el mineralogista Wilhem Karl Ritter Von Haidinger describió oficialmente la magnetita por primera vez. Las propiedades magnéticas de las piedras se descubren entonces, más o menos al mismo tiempo que los imanes, y se comprende que este mineral de hierro se forma de manera natural durante las actividades volcánicas en rocas eruptivas. De hecho, se encuentra con frecuencia en la naturaleza, de manera dispersa en rocas sedimentarias, más a menudo volcánicas, y en ciertos esquistos cristalinos. Durante el proceso de diferenciación del magma terrestre, esta piedra se concentra en macizos de rocas metamórficas surgidas de la fusión, y se forma por transformación de la hematita y de la limonita.
No obstante, las propiedades magnéticas de este mineral ya despertaban el interés de los naturalistas de la Antigüedad griega y romana. En China, se conoce en el siglo XI antes de nuestra era. Allí se experimentan sus propiedades, y HanfuCio concibe la primera brújula de piedra de magnetita, tallada en forma de cuchara. Una orientación hacia el Norte se considera entonces un presagio de desgracia entre las poblaciones locales. En la misma época, se utilizan estos cristales para las artes adivinatorias y la geomancia.
Seis siglos antes de Cristo, el filósofo Tales de Mileto (autor del célebre teorema del mismo nombre) se interesa por las propiedades y virtudes de los minerales que ejercen un fenómeno de atracción. Defiende la idea de que estos poseen un alma, ya que tienen la facultad de moverse y de atraer el hierro. La obra de Plinio el Viejo, Naturalis Historia (la Enciclopedia de la Historia Natural), menciona elementos metálicos atraídos por estas piedras, sin que la noción de campo magnético terrestre fuera todavía conocida.
Virtudes y propiedades de la magnetita en litoterapia

Propiedades y beneficios físicos
Gracias a su composición, las magnetitas son una valiosa ayuda contra los efectos ligados a las carencias de hierro: anemias, disminución de la concentración, irritabilidad, falta de energía, o incluso palpitaciones del corazón, etc. Por la misma razón, se desaconseja a las personas que llevan un marcapasos o prótesis óseas metálicas (particularmente de hierro).
Magnética, esta piedra es capaz de hacer girar las agujas de una brújula. Una piedra imán colgada de un hilo se orienta naturalmente Norte-Sur en reposo, lo que puede permitir a una persona reencontrar su camino.
Al igual que la malaquita, este tipo de cristales presenta también numerosos beneficios en el plano articular y permite aliviar buen número de dolencias físicas: calambres, fracturas, rigideces, traumatismos y otras lesiones, etc. Actúa igualmente sobre los músculos y el conjunto del sistema circulatorio, puede aliviar la irritación de ciertos tejidos y actuar como un analgésico natural.
De manera más global, la magnetita puede proporcionar una sensación de calor, equilibrar las energías del cuerpo humano y favorecer la regeneración de las células. Ligada a la sangre y a su contenido en hierro, actúa también sobre el hígado, el páncreas, el corazón y los órganos sexuales. También puede tener un efecto sobre el sistema hormonal.
Propiedades y beneficios psíquicos
En el plano emocional y mental, la magnetita proporciona también virtudes ligadas a su potente magnetismo. Influye considerablemente en las atracciones sociales, favorece las amistades, la consolidación y la durabilidad de los lazos afectivos. Como el cuarzo rosa, puede favorecer la resolución de los problemas de pareja facilitando el diálogo y la confianza, así como el desarrollo del potencial de seducción.
La piedra de magnetita puede también ayudar a las personas extraviadas a reencontrar su camino. Puede ser en lo concreto del día a día, pero también en el plano psicológico: la magnetita puede ayudar a una persona que se siente perdida a “reencontrarse”. Fuertemente ligada a las energías telúricas, favorece la clarificación de las ideas y resulta propicia a la meditación así como al desarrollo del sentido de la orientación.
Piedra de polaridad, permite la circulación de las energías de los chakras inferiores (chakra raíz y chakra sacro) hasta los chakras superiores (chakra solar, chakra corazón, garganta, tercer ojo y coronario). Por intermedio de la médula espinal y partiendo de su base, fluidifica y multiplica esta circulación de energía en los meridianos, y contribuye a su reparto entre los diferentes centros energéticos del cuerpo. Estas piedras tienen también la facultad de regular las emociones y los estados de ánimo de quien las posee.
La magnetita es una piedra de sanación privilegiada para los magnetizadores y otros sanadores, ya sea para tratamientos directos o a distancia. Es una piedra de protección favorable al bienestar así como a cierto número de afecciones.
Uso de la magnetita en litoterapia

Los cristales de magnetita pueden utilizarse en elixir de piedra con alta dilución. Podrán entonces aplicarse directamente sobre la piel, o ingerirse para proporcionar bienestar.
Llevada como joya (pulsera, colgante, etc.), la magnetita difunde sus energías a quien la posee. Lo mismo ocurre con las piedras pulidas o rodadas, que puedes transportar y utilizar fácilmente en cualquier lugar. Basta con sostener el mineral en la mano durante unos instantes y de forma consciente para sentir sus beneficios. Las pulseras de cuentas son también muy favorables para la práctica de la meditación.
En el exterior, una piedra pulida de magnetita puede colgarse libremente de un hilo. Su magnetismo natural puede actuar como una brújula y así ayudar a orientarse en el espacio. Numerosos productos estarán próximamente disponibles en nuestra tienda de minerales.
En tratamiento de litoterapia, varias magnetitas pueden disponerse a lo largo de la columna vertebral para aliviar los dolores o calmar las tensiones. Una piedra de masaje o un canto rodado pueden también utilizarse para masajear las zonas doloridas.
Chakras, piedras y signos astrológicos asociados a la magnetita
Como todas las piedras negras, la magnetita está asociada al chakra base, también llamado chakra raíz. Situado a la altura del perineo, es el punto de partida de nuestra energía vital y está fuertemente conectado con las energías de la Madre Tierra por su potente magnetismo. Corresponde igualmente a nuestras necesidades fisiológicas primarias así como a la necesidad de seguridad. A nivel corporal, se sitúa a la altura de los órganos genitales. La magnetita tendrá por tanto un efecto sobre esta zona del cuerpo, ya sea a nivel de los órganos, del aparato reproductor en general o sobre ciertos fenómenos como la menstruación o los trastornos hormonales. Es una piedra de anclaje y de estabilidad.
La sinergia de piedras puede ser muy beneficiosa en litoterapia, especialmente en el caso de ciertos dolores. Puedes por ejemplo utilizar una magnetita en asociación con un lapislázuli para aliviar los calambres, o con una malaquita para los dolores articulares.
Si bien todas las piedras son beneficiosas para todos, algunas se corresponden más con ciertos signos. En lo que respecta a la magnetita, es una piedra particularmente favorable a los signos de Capricornio y Acuario. En el plano profesional, resulta especialmente adecuada para navegantes u otras gentes de mar y personal aéreo.
¿Cómo purificar y recargar la magnetita?
Debido a la cantidad de hierro que contiene, es preferible purificar una magnetita mediante fumigación con incienso o salvia. No obstante, también puede purificarse en un poco de agua destilada, de manera breve y sin sal, para no alterarla. En ese caso deberá secarse bien y rápidamente.
La magnetita se recargará preferentemente sobre un cúmulo de cuarzo, pero también puede hacerse por simple exposición a la luz viva del sol. Es un mineral oscuro y opaco que tolera muy bien la luz. Para recargar una piedra de energías, también se puede enterrar bajo tierra durante algunos días. Si el mineral es de tamaño considerable o si se ha utilizado poco, se puede contar con su poder de autorregeneración.

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